Después del -exitazo- de "Es mi Corazón el que te ama. Y éste, siempre gana" es decir, después de que una que otra amiga se identificara con la historia, me pareció justo y necesario continuarla. Aún no existe proyecto de saga, ni de películas, todo depende de como reaccione el público. Con ustedes, señoras y señores, la revancha:
"La última vez, te quedaste con la intriga de lo que pasó entre Cris y yo.
Empezamos una relación -formal-, por supuesto. Y fue como la había esperado, impredecible y espontánea. Hasta el cuarto mes, que de la noche a la mañana (literalmente) cambió a ser prevista, obligada y hasta actuada.
¿Cris se aburrió?, planteaba mi teoría #1.
Rápidamente, tuvimos la conversación. No era aburrimiento, sino duda. Cris dudaba: de lo que sentía, de lo que quería y de lo que teníamos. Aún más rápido, llegó el fin.
Dolió mucho. Corazón, que había disfrutado esos 4 cortos meses, se llevó una gran sorpresa. Y Razón, que había observado escondido desde una esquina no dejaba de repetir una y otra vez "te lo dije. Te dije que saldrías herida, que esa alegría era momentánea, que todo tiene un final".
Yo no planee nada, ni las acciones ni los resultados. De lo contrario, no hubiese ejecutado nada a sabiendas que los planes incluían esta grieta, este vacío.
Al mes, para empeorar, Cris tomó la actitud de "todo es mejor sin ti y te lo voy a restregar en la cara".
Detestaba todo, a él y lo que pasaba, aunque amaba lo anterior a eso, a aquel Cris con el que lo compartí.
"¿Quien es este Cris y que intenta? Intenta, porque parece mas actuación que realidad."
A los tres meses, quise quedarme viendo desde el otro lado de la habitación como él caminaba a ciegas, esperando que se golpeara contra una pared, con la seguridad de que caería. Por así decirlo.
Pero al cuarto mes, temí que ese momento no llegaría.
Ahora que han pasado cinco meses, sé que no está actuando y ese nuevo Cris, no es solo apariencia. Dicen que uno suele preguntarse el que dirán y no nos damos cuenta de que las demás personas están ocupadas preguntándose lo mismo. Yo, que pienso tanto en él, me pregunto si el me piensa también.
Dicen también que las personas debemos pisar el pasado, vivir el presente y planear el futuro. Pero ¿cómo piso el pasado si en el presente solo imagino un futuro juntos? Yo no tuve ni tengo ninguna razón para separarnos, sinceramente. Tampoco tengo razones para odiarlo. Nada me facilita olvidarlo.
A estas alturas, no se si 16 semanas de felicidad a cambio de muchas (aún no se cuantas serán) semanas de esto, es un trato justo. Pero ¿qué nos queda si no vivimos por miedo a morir ni jugamos por miedo a perder?
Mi antigua teoría está en duda, ¿realmente debí hacerle caso a Corazón?
Ya no es una lucha entre Razón y Corazón. Ni siquiera es una lucha, porque nada puede ayudar.
Estoy atrapada de nuevo, esperando que ocurra no se que. Él dejó en evidencia que no estoy en su presente. ¿Me toca hacer lo mismo? Al fin y al cabo, ninguna persona es esencial en esta la vida.
Han pasado 9 meses desde aquel beso y 5 desde aquella duda, es decir, 24 semanas y su recuerdo sigue latente. No hablamos seguido ni somos los amigos que éramos hace 9 meses y algo mas, ni sombra de eso. Lo cual es bueno porque hablar seguido sería tenerlo en el presente y la idea es que no salga del pasado.
25 semanas.
25 y primera vez que hablamos en 4 meses.
25 y media. Hoy lo veré.
25 y media por la tarde. Nos vemos desde lejos. Me doy cuenta de que lo sigo conociendo porque aún puedo notar que está tan extraño como aquel día, hace 9 meses.
Se acerca y me dice al oído "Nunca es demasiado tarde. O si?" Al escuchar su voz de nuevo, siento miles de sentimientos sepultados y veo un único recuerdo, el de la frase "ya es hora de tomar riesgos".
Todo eso pasa en 2 segundos, aproximadamente. Los siguientes 3, cuando entiendo lo que dijo, millones de preguntas invaden mi cabeza y la voz de Razón reclama, mientras Corazón salta emocionado.
Al sexto segundo, le respondo: ¿De que hablas?
"Tu sabes bien de que trata" dice firme.
Y con eso, se con toda seguridad que estoy hablando con mi Cris, el de antes.
Su explicación es breve. Básicamente dice que estos 6 meses no los ha pasado nada bien, a pesar de todo lo que intentara. Yo, no lo cacheteo como quiero ni le grito por lo que pasé, porque fui yo quien decidió pasarla tan mal sin él. En cambio, le resalto lo estúpida que había sido su actitud.
Todo estaba aclarado, pero no decidido. Así, pasaron dos días. Hasta el tercero, que recibí una llamada nocturna y escuché una voz cálida, firme: "No quiero desperdiciar otro segundo , está claro? No sin ti.
Mi corazón se paralizó emocionado y la razón se volvió a esconder."
ACLARATORIA: Aunque parezca, esta historia no relata hechos reales.
minimini.
2 comentarios:
"Jugar por miedo a perder"
Triste no?
Limitarse es muuy triste.
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